Si eres como yo y amas las cosas prácticas que cumplen dos o más funciones al mismo tiempo, vas a amar esta saga; porque Mina San Telmo es una novela de carácter detectivesco con un enfoque artístico.
Empecemos por lo primero, ¿de qué
trata Mina San Telmo? Mina San Telmo se compone de tres libros que siguen las
aventuras de su protagonista, Mina, una joven escritora muy exitosa de tan solo
once años. De alguna forma, Mina termina implicada en las situaciones más
misteriosas, una relacionada con el asesinato de un coleccionista de arte, otra
con el robo de unas cintas de películas y la otra con la muerte de un profesor en
una isla desierta.
Esta saga fue escrita por el
español Javier Martínez García, quien también es animador y actualmente se
desempeña como realizador y guionista de series de animación.
Ahora, hablemos un poco de los
libros y qué los hace tan especiales. Lo primero que debes entender es que, si
bien son tres libros y cada uno representa la continuación “estricta” de los
hechos, no hace falta leerlos en orden. De hecho, yo comencé leyendo el segundo
libro, el cual compré en una feria de libros, luego compré el tercero años
después, cuando lo volví a encontrar en esa misma feria y finalmente decidí
sacar el primero de la biblioteca para poder concluir con la saga.
Y a pesar de que lo leí así no
tuve problemas para entender la dinámica de los personajes y su mundo,
básicamente porque el narrador te repite los datos importantes y el resto se
puede deducir por su contexto. Además de esto, ten en cuenta que cada libro
estudia aspectos distintos del arte, por ejemplo, en el primero hablan de arte
contemporáneo, en el segundo de cine clásico y en el tercero de ciencia
ficción.
Y bueno, entendido esto, vamos
con el primero de los libros.
Mina
San Telmo y el museo maldito: Un misterio policiaco sobre el arte moderno
En el primer libro nos introducen
a la vida de Mina, un joven de once años que ha publicado su primera novela, la
cual ha sido todo un éxito en ventas. Tanto es así, que su editor le pide una
continuación. Sin embargo, Mina justo está pasando por un bloqueo de escritor,
por lo que no ha podido ni completar la primera página.
Tras una entrevista, Mina se da
cuenta de que su novela está siendo reemplazada de las librerías por una novela
de fantasía, y comienza a dudar de sí misma, pues resulta que todos en la
familia San Telmo tienen una maldición, por así decirlo, y es que solo logran
tener un gran éxito por única vez en su vida, todos a temprana edad, para luego
pasar al olvido, porque no pueden volver a replicarlo.
Es así, que su editor le ofrece
escribir otro tipo de libro, uno que no esté relacionado con la literatura de
detectives en sí, un libro que hable, por ejemplo, ¿del arte moderno?
Mina no sabe nada de arte moderno
y ni siquiera le llama la atención, hasta que descubre una noticia muy peculiar
por internet, un coleccionista de arte moderno ha sido asesinado en Londres.
Este caso enciende la curiosidad de Mina, por lo que terminará implicada en él.
A la vez que Mina y los demás
buscan al culpable, aprenden de arte gracias a la ayuda de un inspector de
policía muy particular.
Como ya lo señalé, este fue el
último de los libros que terminé de leer y en él pude ver el “inicio” de Mina
en su faceta de detective, porque si bien en toda la saga te recalcan que Mina
es escritora, no vemos mucho de esta faceta creativa, ya que los libros en sí
tratan de resolver misterios mientras se estudia un poco de arte.
Tenía mis dudas sobre si esta
materia me llamaría la atención, pero al final aprendí muchas cosas sobre
pintura que no sabía. Incluso reafirmé mi opinión sobre que cada sociedad debe
ser entendida en su correspondiente contexto histórico.
En este caso, la pintura moderna
abarca desde el Impresionismo hasta el Cubismo, pero más allá de ser una clase
de pintura tradicional, en la que te pueden aburrir con la composición de una
teoría u otra, en este libro te contarán el origen de cada movimiento artístico,
es decir, de la idea que hubo detrás de cada artista, de lo que lo inspiró a
crear algo nuevo.
Visto desde esa perspectiva, es
realmente muy interesante, porque así, pinturas que desde afuera no tienen
sentido, cobran sentido al ser analizadas desde el interés que motivó a su
artista.
Si a tus hijos les interesa el
tema, con este libro podrán aprender cosas como la ironía en el arte, el arte
como forma de protesta, el regreso a lo primitivo, la descomposición de la
perspectiva y el efecto de color.
Mina
San Telmo y la cripta del celuloide. Un atraco perfecto a la historia del cine
Todo comienza cuando Mina y su
hermano Rob viajan a Barcelona a acompañar a su tía, Ágata, en el rodaje de una
nueva película. Ágata es una actriz no muy reconocida que obtiene este papel de
una forma muy curiosa. Y es que el papel principal iba a ser representado en un
inicio por la deslumbrante Irma Vep, ex del director; claro, de no ser porque la
actriz sufrió un trágico accidente que casi le cuesta la vida.
Mina, sin embargo, sospecha que
hay algo oculto en todo esto y que está relacionado con el descubrimiento de
una colección de películas antiguas en un viejo cine de la ciudad.
Llegamos al segundo libro, es
decir, al primero que leí de la saga y creo que por eso es mi favorito. Desde
que lo vi en la feria del libro en mi ciudad me enamoré de su portada, además
de que el título y, sobre todo, la palabra «celuloide» se me quedaron grabados
en la cabeza.
Por si tienes curiosidad, se le
conoce como celuloide al material con el que eran fabricadas las películas
viejas, o sea, a estas tirillas que ven acá. Y se les llamó así porque era
creadas con nitrato de celulosa un material altamente inflamable. Tanto así,
que muchas cintas del pasado se perdieron para siempre porque su única copia se
incineró.
De hecho, en la película Cinema Paraíso se toca este tema.
Esto, claro, también te lo
explican en el libro. De nuevo, es un excelente material didáctico si tus hijos
quieren aprender sobre la evolución del cine al tiempo que se entretienen con
una novela de misterio policiaco.
En este libro puedes aprender
cosas como cuáles fueron las primeras películas, cómo apareció el cine como
arte de entretenimiento, cómo surgieron los primeros efectos especiales, la
aparición del primer plano, montajes, sobreimpresión, entre otras cosas más.
Mina
San Telmo y el gran experimento: Un hipotético caso de ciencia ficción
En este último libro Mina recibe
una carta de parte de Wispy Arbuckle, un supuesto escritor de novelas de
ciencia ficción. En esta carta, Arbuckle invita a Mina a hacer parte de un
experimento que busca recrear la vida en marte en una isla deshabitada.
Pero, ¿cómo es que Wispy conoce a
Mina?, y, ¿por qué justamente invita a una escritora de novelas policiacas a un
experimento científico? Este misterio parece más intrincable cuando Mina
descubre que un profesor murió en extrañas circunstancias en la isla justo
antes de la llegada de los expedicionarios.
Mina y su nuevo amigo Rajiv
abordarán estos misterios mientras recogen estrellas, piedras en forma de
estrella que solo se dan en la isla, y aprenden sobre ciencia ficción de la
mano de Wispy.
Cuando lo vi en la feria del
libro me sorprendió, porque no pensé que existiera un tercer libro de esta saga.
También debo admitir que dudé en comprarlo, porque, aunque he leído ciencia
ficción y me ha gustado, no me siento tan fanática del género. Pero entonces
recordé lo mucho que había disfrutado el segundo libro y me lo traje a casa.
Además, que fue un regalo de mi esposo.
Después de leerlo, puedo decir
que fue un libro interesante, como todos los demás, pero esta vez el narrador
no se centró tanto en el aprendizaje individual de Mina, sino que utilizó toda
la historia en sí para mostrarnos cómo podría desarrollarse una sociedad cuando
no está bajo los mandos de un gobierno en concreto.
En el podrás aprender cosas como el
funcionamiento de los experimentos mentales, la separación de la ciencia
ficción del terror gótico, el surgimiento de las ideas distópicas, la era del
oro de la ciencia ficción en el cine, etc.
Mi
opinión sobre la saga
Empezando por los aspectos
negativos, que no son muchos, solo tengo dos críticas que hacerles a los
libros. La primera es que los personajes femeninos no tienen mucha importancia
en la historia. Y sí, sé que vas a decir, pero, ¿cómo? Si su protagonista es una
mujer. Sin embargo, Mina es casi el único personaje femenino realmente complejo
en la historia, las demás son solo relleno.
Creo que es la falencia más
fuerte que le veo a la saga, ya que todos los expertos en las materias que Mina
aprende siempre son hombres y ya que son tres libros, creo que se podría haber
incluido al menos una experta mujer en cualquiera de ellos.
Aparte de esto, casi todos sus
acompañantes también son hombres, salvo quizás la tía Ágata y uno que otro
personaje femenino secundario; pero cualquiera que haya leído a Mina San Telmo
sabe que no son personajes destacables o muy desarrollados.
Opino que, si es un libro que
tiene una protagonista mujer, y concretamente una niña, hacía falta que
interactuara más con otras mujeres y no solo en plan de conversar con el típico
estereotipo de mujer plástica y superficial o madame adinerada.
La segunda crítica va más
dirigida al manejo de la información. En los tres libros, Mina da con tres expertos,
uno en el área del arte moderno, otro en cine clásico y el último en ciencia
ficción. Sé que para beneficio de la historia el autor motiva a Mina y a su
compañero, que suele ser su hermano, a hacerles preguntas a estos expertos.
Pero gran parte de estas preguntas se sienten forzadas.
Y aquí hay que mirar más de cerca
a los personajes. Mina es como una niña genio, es muy inteligente y es capaz de
deducir cosas con solo observar un poco a la gente, además te dan a entender
que es una gran conocedora en distintas áreas. Sin embargo, cuando está
hablando con los expertos es como si todo ese conocimiento momentáneamente
desapareciera.
Mina suele hacerles preguntas muy
“convenientes” a los expertos solo para hacerlos responder lo que el autor
quiere que respondan. Y con convenientes, quiero decir que son preguntas que no
encajan muy bien con el diseño del personaje y más bien encajan con el objetivo
del escritor.
Otro problema, que tiene que ver
más con la coherencia, es que tú te comes está historia porque sabes que es
ficción, pero en la vida real, si Mina existiera, nadie la trataría con el
respeto y casi la admiración con la que la tratan en las novelas.
De todas formas, son detalles que
se puede pasar por alto sin ningún problema y tampoco afectan en nada el
disfrute de la saga, a mi por lo menos no me han importado tanto, salvo la
falta quizás en la variedad de personajes femeninos.
Al fin de cuentas, debemos
entender que es una novela dirigida a un público joven y que está bien que se
les permita a los niños y niñas fantasear con situaciones que, al menos en la
vida real, muy pocas veces ocurrirían.
En cuanto a los puntos positivos
debo decir que estos libros me han encantado, que los he leído con calma, sin
prisa, a fin de conservar por más tiempo la información brindada. Amo las
historias de detectives y amo la historia como tal y ver que un libro trae
ambas combinaciones me vuela la cabeza.
Me encanta aprender cosas nuevas
y que mejor forma de hacerlo que resolviendo un crimen. Gracias a estos libros
tengo un entendimiento más claro sobre el arte, el cine y la ciencia ficción y
estoy segura de que si Javier Martínez escribiera un cuarto libro me lo
compraría sin dudarlo.
Y es que no solo te cuentan cómo
surgió algo, sino que te dan muchos ejemplos y te brindan comparativas con la
historia que están contando en paralelo. Tampoco es que te inunden de
información histórica, sino que el autor busca la forma de entregarte los datos
sin saturarte.
Otros detalles tal vez no tan
importantes, pero que terminan de darle ese plus a la saga, son las portadas.
Miren nada más que portadas tan lindas, parecen el resumen de un comic y están
hechas en tapa dura. Cada libro contiene ilustraciones que acompañan las
explicaciones de los expertos y al final de los mismos se incluye una línea del
tiempo en la que se enumera todas las obras mencionadas dentro del libro y una
que otra adicional.




