Respuesta
corta nadie.
Estoy
cansada de escuchar interpretaciones sin sentido sobre la película; cansada de
que la gente quiera buscar villanos en todas partes para recibir vistas;
cansada de que se alaben comportamientos egoístas em los personajes.
Por
eso, hoy te explicaré la película desde mi perspectiva para así quitarme esta
espinita de una vez.
Para
empezar, ¿en verdad Nick era un mal novio?
Recordemos
que Nick y Andy son muy jóvenes cuando comienza la película, así que
seguramente experimentan cosas entre ellos por primera vez. Que desde nuestra
perspectiva se vean maduros no quiere decir que lo sean.
Nick
no es un mal novio, pero tampoco es perfecto. Sabe que Andy es inteligente y
que se preocupa por hacer bien su trabajo, pero también nota que está cambiando
y que ya no se parece a esa Andy de la que se enamoró.
Aquí
hago un paréntesis, porque siempre me han parecido curiosas las películas donde
el interés romántico de la protagonista solo se enamora de ella cuando tiene un
glow up, pero en El Diablo Viste a la Moda, Nick funciona al
revés. Nick ya ama a la Andy “básica”, por así decirlo y comienza su “desamor”
a partir de su cambio. Y es curioso,
porque la gente critica a Nick, pero no critica a los pretendientes más
superficiales.
Volviendo
al punto, es justo que Nick exija a Andy más atención, es decir, más tiempo de
calidad, porque era lo que estaba acostumbrado a recibir. Si la gente no lo ve
así se debe a que en la película no se nos muestra mucho de cómo era relación de
la pareja antes del trabajo de Andy. Sin embargo, basta con ver las cosas desde
la perspectiva de Nick para entenderlo. Y es que pienso que, si la película
hubiese tratado sobre Nick y no Andy, la gente no dudaría en funar al novio
infiel que se olvida de su novia por estar trabajando todo el día.
Puedo
entender que a la gente no le guste Nick, primero porque no tiene mayor
participación en la historia, y segundo, porque no sabemos cómo inició su
relación con Andy; no vemos ese lado romántico y hollywoodense que solemos ver
en películas sobre mujeres. Solo vemos a un novio molesto porque su pareja
trabaja de más; tanto así que ni siquiera puede contar con ella para su
cumpleaños.
En
resumen, Nick no es mal novio, solo está exigiendo algo básico de toda relación,
que es tiempo de calidad. Hoy en día se habla mucho del recibir y de lo que es
importante para mí, pero poco se habla de que, las verdaderas relaciones
saludables, no son unidireccionales, sino bidireccional. Yo doy y recibo.
En
lo que sí estoy de acuerdo es en que Nick no era la pareja indicada para Andy,
porque tenían objetivos distintos. De hecho, me parece bien que haya decidido
dejarla, porque no se puede vivir solo de amor. Lo lógico es encontrar a
alguien que sea compatible con tus intereses y expectativas. Eso no te hace una
mala persona, te hace una persona centrada.
Cambiando
de bando, ¿qué hay de Andy? ¿Es una villana?
Empecemos
diciendo lo obvio, Andy no fue la mejor novia. No estuvo cuando Nick la
necesitaba y prácticamente le fue infiel.
Pero
no, tampoco es una villana.
La
mayoría de la gente que critica a Nick lo hace diciendo que no apoyó a Andy
cuando esta estaba teniendo éxito en su carrera, pero ¿de verdad Andy estaba
teniendo éxito?
Recordemos
que Andy no quería ser parte de la industria de la moda, ella solo estaba
buscando un trabajo luego de terminar su carrera, porque lo que Andy quería
hacer era escribir. No sé por qué la gente siempre olvida este hecho, pero yo
no podría olvidarme de un sueño tan importante (supongo que porque está
relacionado con mi propio sueño). En todo caso, cuando Andy acepta el trabajo
con Miranda lo hace dejando de lado, de alguna manera, su meta en la vida.
Tampoco podemos decir que estuviera “teniendo éxito” solo porque comenzó a vestirse mejor. Andy solo hacía bien su trabajo. Por lo que nos cuenta la historia, Miranda no le pagaba bien, tanto así que, cuando el padre de Andy la visita, le da dinero porque sabe que gana una miseria. Andy realmente no tenía futuro al lado de Miranda más que el de la soledad. De hecho, ella se da cuenta de eso cuando encuentra a Miranda desolada, a punto de perder su matrimonio, por culpa de su trabajo. Se puede decir que esta fue una visión del futuro que le esperaba a Andy de seguir su camino.
¿Es
eso sano? ¿Pasar por encima de todo el mundo, dejar de lado tu familia, tus
amigos y tu vida amorosa por un trabajo? ¿Todavía más hacerlo por un trabajo
que ni siquiera te apasiona?
Por
eso cuando Miranda le dice a Andy que son iguales, Andy se asusta. Solo hasta
ahí se da cuenta de que siempre tuvo elección, que siempre pudo negarse, que
pudo decir no. Cuando es consciente de esta libertad decide irse y Miranda no
la culpa, porque para Miranda Andy es la versión alternativa de lo que ella
pudo haber sido. Es su alterego, la visión de una joven que no lo abandonó todo
por estar en la cima del mundo. Para Miranda ya es muy tarde y lo sabe, pero
Andy todavía está a tiempo.
En
conclusión, Andy no es una villana, simplemente necesitaba madurar. Necesitaba
aprender a poner límites y definir prioridades.
No
la culpo por sus decisiones, la sobrexplotación laboral es de lo más común,
sobre todo en recién graduados.
La
verdad es que me siento identificada con Andy, porque también estuve en su
situación. Cuando me gradué conseguí un empleo, no por gusto, sino por
necesidad y en el que también me “sacaron la leche”. También fui Andy, dejé de
lado muchas cosas importantes por ese trabajo y eso no me hacía feliz. Yo
tampoco sabía cómo poner límites y solía culparme por las cosas que salían mal,
cuando se suponía que era un trabajo en equipo. En ese caso el jefe, mi jefe,
también hacía parte de ese equipo.
Entonces,
¿qué hay de Miranda? ¿Ella es la villana?
Si
esto fuera una película de Disney, Miranda sería lo más cercano a una villana,
pero no me gusta retratar a las personas de la vida real (o basadas en ella)
con una etiqueta tan extremista.
Al
principio, vemos el peor lado de Miranda, ese lado mecánico, inhumano y ajeno.
Pero conforme avanza la película vemos que detrás de toda esa coraza existe un
ser humano como cualquier otro.
Ver
a Miranda llorando es el equivalente de Doroty descubriendo que Oz es una
persona corriente.
Pero
ni Oz ni Miranda tienen el derecho de destruir vidas solo por mantener la
ilusión.
Miranda
es una mala jefe, trata mal a sus empleados, les paga una mísera y no duda en
aprovecharse de ellos para su propósito.
La
cuestión es que simpatizamos con ella, porque sabemos algo que no sabe la
mayoría, y es que Miranda sufre; sufre gracias a la mentira que ha creado
entorno de ella, o sea, a las consecuencias de sus propios actos.
Pero
con todo, Miranda no se arrepiente, tal vez porque hacerlo significa reconocer
que está sola y que son más lo que te odian que los que te quieren.
Entiendo
por qué la gente la defiende y se niega a llamarla villana. Entiendo también
por qué prefieren llamarla exitosa, porque nos han hecho creer que mientras más
éxito laboral tengamos mejor. Miranda nos demuestra que la felicidad no está en
el éxito empresarial y esto queda retratado muy bien al final, cuando deja ir a
Andy.
De
nuevo, Andy es la versión de Miranda que escoge un futuro distinto, un futuro
en el que sí puede ser feliz.
¿Eso
la convierte en villana? No, pero tampoco en heroína incomprendida. Miranda es
simplemente una mujer que alguna vez soñó y venció y ahora lucha con el peso de
todos los que derrotó en el camino.



