Nunca
pensé que le dedicaría un artículo entero a un anime que solo vi por casualidad;
y del cual estoy segura nadie más hablará. La serie en cuestión es Yuusha
party ni kawaii ko ga ita no de, kokuhaku Shite mita, que se podría traducir como Había una
chica linda en el grupo del héroe, así que lo intenté…
Y
como siempre ocurre cuando el anime tiene nombres largos, este nos da una pista
de su premisa. La historia nos presenta a Yoki, un humano que ha reencarnado en
un mundo fantástico como demonio.
Incapaz
de lastimar a alguien, Yoki pasa sus días encerrado en su habitación hasta que
recibe la visita de un grupo de héroes a quienes se les ha encargado la misión
de derrotar al rey demonio.
Aunque
Yoki está calificado como un demonio de bajo rango, en realidad es mucho más
poderoso que el propio rey y que cualquier otro demonio del reino, lo que lo
lleva a derrotar al grupo de héroes fácilmente.
Yoki,
sin embargo, es incapaz de matarlos y en su lugar los cura y luego los deja en
un pueblo cercano. El grupo de héroes no se da por vencido y vuelve a
enfrentarse a él una y otra vez. Es justamente en uno de estos encuentros donde
Yoki se fija en lo hermosa que es la sacerdotisa y se enamora de ella.
Más
adelante, cuando vuelve a enfrentar a los héroes, les hace una petición un
tanto extraña, estará dispuesto a dejarlos pasar a combatir al rey demonio
siempre que dejen a la sacerdotisa con él.
Y
ya sé lo que estás pensando, que Yoki es un cochino pervertido que va a tener
cautiva a la pobre Cecilia, como se llama nuestra sacerdotisa, pero no.
Una
vez se quedan solos, Yoki le declara su amor y de inmediato es rechazado. Sin
otro motivo por el cual vivir, Yoki está dispuesto a morir en manos de su
amada, a lo que Cecilia le pregunta por qué.
Yoki
le contesta que es un renacido y que desde que llegó a ese mundo se le asignó
la tarea de atormentar humanos. Como se negó a hacerlo, se la pasa todo el
tiempo encerrado en su habitación.
Cecilia
siente compasión por él y decide ayudarlo.
Desde
la confesión ya me sorprendí, porque normalmente los personajes esperan años
para decir cómo se sienten o revelar que “vienen de otro mundo”. La mayor parte
de los webtoons de romance se esperan a último minuto para hacer una
confesión de este tipo, tanto así que cuando ocurre es vista como un gran
acontecimiento.
Yo
creo que esta es una de las razones principales por las que no suelo ver animes
enfocados solo en las relaciones románticas, porque siempre se ponen con rodeos
y al final me termino aburriendo. También es por esto que prefiero consumir
historias de amor en formatos más rápidos como los webtoons.
Pero
volviendo a la historia, la confesión de Yoki no fue lo que más me sorprendió.
Si soy sincera, después del primer capítulo dudé mucho en si seguir viendo. Es
cierto que había visto algo diferente, pero no algo novedoso, así que hice mis
predicciones para los siguientes capítulos y fue ahí donde vino la verdadera
sorpresa.
Para
empezar, no hubo nada de ecchi ni fan service, cosa que me
extrañó luego de ver modelos de personajes como Mikana. Este descubrimiento, más
que enojarme, terminó de convencerme de seguir viendo la serie.
Para
los que no lo sepan llevo viendo anime desde que tengo memoria y a mis 31 años
soy bastante selectiva con lo que veo.
Reconozco
que en su momento vi animes ecchi que tenían una buena trama y con
«buena trama» no me refiero a… ya saben. Lo malo, era que el service
siempre terminaba opacando esa trama sin importar cuánto avanzara. Así, series
como Sora no Otoshimono era un 80% perversión y solo 20% de desarrollo. Todo
para terminar convirtiéndose en otra serie inconclusa.
Hoy
en día considero que el ecchi simplemente es aburrido y no cumple
ninguna función ni en la historia ni en el desarrollo de personajes y que más
bien se vuelve una piedra en el zapato. Esto sin dejar de lado la sexualización
y cosificación constante de la mujer.
Pero
entrando en materia, ¿qué es lo que hace que Yuusha party ni kawaii ko ga
ita no de, kokuhaku Shite mita o Yuusha party, como le diré de ahora en
adelante, valga tanto la pena?
Diría
que son varias cosas, pero vamos punto por punto.
Para
empezar Yoki no es el típico protagonista pervertido, codicioso o fanfarrón que
solemos ver en las series de renacidos. Si bien es un demonio poderoso no tiene
ninguna motivación. En otras palabras, no aspira a convertirse en un héroe, ni
a salvar el mundo, ni ser un as con las chicas. Sin embargo, desde conoce a
Cecilia ella se convierte en el centro de su vida.
A
partir de aquí lo normal es que como espectador esperes que Yoki acose a
Cecilia hasta convencerlo de salir con él, pero ocurre lo contrario, Yoki
entiende que no es apto para ella y que debe convertirse en una mejor persona
si quiere llamar su atención. Así que hace un juramento, promete ganarse la
vida limpiamente como «héroe» para luego volverle a confesar sus sentimientos a
Cecilia.
Este
es uno de los aspectos que más valoro del personaje, Yoki no le impone su amor
a Cecilia, busca ganárselo y es consiente que ella puede volverlo a rechazar en
el proceso. Aun así, la respeta, le da su espacio, jamás intenta propasarse o
utilizar sus ultrapoderes para aprovecharse de ella. En otras palabras, juega
de forma limpia.
Y,
sin embargo, siempre es sincero, le deja en claro que le gusta y que quiere
algo con ella.
Así
es, hemos dado con un protagonista masculino que sabe lo que quiere y se
esfuerza por conseguirlo sin necesidad de recurrir a juegos tontos o actitudes
tóxicas. Y aunque no lo parezca valoro mucho encontrar personajes así en
historias de amor, en donde las relaciones son de todo menos sanas.
Pero
no solo eso, Yoki es coherente con sus acciones, no solo dice estar enamorado
de Cecilia, trata a Cecilia como su prioridad. No busca gustarles a otras
chicas, ni convertirse en algo que no es. Esto es importante, porque, aunque el
protagonista confiese su amor, lo que suele ocurrir es que sus acciones generan
muchas dudas respecto a este sentimiento.
Por
ejemplo, Subaru de Re:Zero dice estar “enamorado” de Emilia, pero este
amor parece más ligado a un deseo de amar a la primera chica linda con la que
se topó en el nuevo mundo. Es decir, está ligado a la idea de «conservar el
primer amor». A su vez, su deseo de ser correspondido lo lleva a desvalorarse
como persona.
Subaru
es el ejemplo típico del chico que cree que debe sacrificarse con tal de
gustarle a su interés amoroso, lo cual no me resulta sano. Es como si alguien
te dijera «o me amas o me mato».
En
la vida real el amor no se gana de esa manera. Tú puedes hacer hasta lo
imposible por gustarle a esa persona y nada garantiza que él o ella se fije en
ti. En la vida real “el que persevera” en el amor no siempre gana, de hecho, no
gana.
Y
sí, sé que al principio dije que Yoki aceptó la muerte tras ser rechazado por
Cecilia, pero ten en cuenta el contexto en el que ocurre. Cuando el grupo del
héroe deja atrás a Cecilia, esta piensa que está frita, que morirá en manos de
un demonio y, sin embargo, lo enfrenta. Yoki, en lugar de resistirse, le
confiesa sus sentimientos y luego decide aceptar el “castigo” que Cecilia
quería imponerle, según él, la muerte.
Pero
Cecilia le dice que puede ayudarlo y es así como se vuelven amigos.
Algo
que también me resultó curioso es que Yoki no se queda con la imagen inmaculada
de Cecilia, busca la forma de saber más sobre ella y lo que le gusta. Es cierto
que en un capítulo reconoce haberla seguido usando sus poderes para volverse
invisible, situación que es reprochada por uno de sus amigos, pero al menos
Yoki no los usa para espiarla en su intimidad, si saben a lo que me refiero.
Lo
que digo es que Yoki se interesa por saber qué le gusta a Cecilia y cómo puede
hacerla feliz sin molestarla. No es intenso. Si bien la visita todas las tardes
para tomar el té, no lo hace si ella no puede.
En
resumen y para que quede lo más claro posible, Yoki no se sobrepasa, no busca superar
los límites que le ha impuesto la propia Cecilia, pero tampoco es un simp, no
se desvaloriza para gustarle a ella. Se esfuerza, sí, pero no se comporta de
forma irracional solo para impresionarla. Aunque la idea de volverse un héroe
surge de su amor por Cecilia, al final, sus actitudes no están atadas a ella, sino
a su propio deseo de ayudar.
Ahora
bien, Yoki no es el único personaje que me sorprendió, de hecho, todos lo
hicieron. Cuando digo que esta serie rompe con todos los estereotipos en solo
doce capítulos no lo digo solo por quedar bien, en verdad lo creo.
Verbigracia
tenemos a Raven. Raven es un chico que hace parte del grupo del héroe junto con
Cecilia, Mikana y Yuuga. Es un espadachín habilidoso que tiene fama de
desalmado, pero en realidad tiene un complejo, no le gusta su voz.
Esta circunstancia me parece sumamente curiosa porque me recordó a al complejo que tengo con mi propia voz. De pequeña y sobre todo durante mis veinte sentía que nadie me iba a tomar en serio por mi tono de voz. Esto me hacía sentir insegura y creo que también contribuyó a mi timidez. Hoy en día acepto que es parte de mí y que no tiene nada de malo.
En
el caso de Raven es entendible que no le guste su voz, pues es cierto que no
compagina con su apariencia o sus habilidades, pero si nos ponemos a pensar en
la vida real esto es más común de lo que se piensa. ¿Cuántas veces no
escuchamos una voz sexy y profunda pensando que detrás hay un hombre o mujer
muy guapa detrás?
Uno
no puede elegir el sonido de su voz. Si bien existen cirugías para agudizar las
cuerdas vocales, no es algo que podamos controlar a voluntad. Por eso creo que
el complejo de Raven es muy real y mientras más lo pienso, más extraño me
resulta la idea de que un anime hable de esto, cuando desde un principio se
piensa para ser doblada con voces “que encajen” con los moldes de los personajes.
Por
si fuera poco, Raven no supera este complejo. Con el fin de hablar lo menos
posible suele escribir sus pensamientos en una hoja. Sin embargo, en uno de los
capítulos su voz es descubierta por varios guardias de su comitiva, quienes se
ríen de él. Aunque Raven los enfrenta y los pone en su lugar, no por esto
empieza a hablar como loro, lo que comprueba que los complejos no se superan de
la noche a la mañana y que requiere mucho esfuerzo combatirlos.
Como
Raven, la serie aprovecha cada subtrama para desarrollar a los personajes
secundarios, de manera que el amor de Cecilia y Yoki no se siente como el
centro del mundo. Lo que quiero decir, es que los personajes secundarios tienen
sus propios problemas y no están ahí como excusa para “unir” a los personaje
principales. Y, si esto llega a ocurrir, no se siente forzado, sino como el resultado
natural de una acción.
Por
ejemplo, el héroe Yuuga tiene un interés romántico por Cecilia, pero a
diferencia de Yoki, Yuuga ama ser el centro de atención de otras mujeres,
incluyendo a Mikana.
Lo
normal es utilizar a personajes como Yuuga para provocar celos en Yoki, algo
así como un triángulo amoroso, sin embargo, Cecilia rechaza a Yuuga desde un
principio.
Por
si fuera poco, recordemos que al comienzo de la serie el grupo del héroe deja
atrás a Cecilia, lo que hace que Yuuga y Mikana se sientan culpables.
De
hecho, sí estuvo feo que decidieran dejar atrás a Cecilia incluso si Yoki no
pretendía hacerle nada. Pero pensé que no se iba a mencionar más este tema
cuando oh sorpresa que sí. Resulta que Yuuga tiene resentimientos hacia Mikana,
que además está enamorada de él, porque siente que ella fue quien lo convenció de
abandonar a Cecilia. Mikana, por su parte, también se siente culpable y le
cuenta a Yoki cómo ocurrieron las cosas.
Al
principio, cuando Yoki los dejó la primera vez en el pueblo los habitantes les
tendieron la mano y les brindaron apoyo. Sin embargo, conforme la situación se
repetía dejaron de ayudarlos. Así fue que Mikana insistió para dejar atrás a
Cecilia cuando la situación se presentó, pero tras derrotar al rey demonio fue
la primera que se devolvió por su amiga y se alegró de encontrarla sana y
salva. Siendo otras las circunstancias, Mikana seguramente no hubiese actuado
de esa manera, pero se notaba que ella y los demás estaban desesperados por
derrotar al rey demonio.
A
pesar de aclarar la situación, el grupo decide pedirle disculpas a Cecilia y
todo gracias a que Yoki interviene hablando tanto con Mikana como con Yuuga.
Tal
vez las acciones de Yoki no son extraordinarias, pero le muestran a Cecilia que
realmente quiere ayudar a los demás y esto es lo que desencadena en ella un
sentimiento de admiración hacia Yoki. Esto ya es un logro para nuestro
protagonista, porque incluso si es rechazado por la chica que ama, ella ya lo
admira como persona.
Y
ya que la mencionamos, hablemos de Cecilia. Lo que me gusta de Cecilia es que
no tiene una personalidad impecable, no es perfecta. Sus poderes son limitados,
pero hace un esfuerzo por cumplir con sus deberes como heroína incluso si esto
significa trabajar sin descanso.
Tampoco
es indiferente a Yoki, casi desde el inicio se nota que se siente atraída por
él, pero esto no la lleva a tener comportamientos tsunderes para disimularlo.
En general, como protagonistas tienen buena química.
Aun
con todo su cúmulo de trabajo, Cecilia busca ayudar a Yoki siempre que puede.
No es un adorno, no se limita a ser la chica bonita y de buen corazón. Su papel
en la serie es muy activo. Apoya a Yoki, pero también reconoce sus propias
limitaciones, sabe hasta dónde puede llegar y no se exige de más. No duda
tampoco en apoyarse en Yoki cuando siente que un problema se le sale de las
manos.
Y,
sin embargo, deja muy en claro por qué fue seleccionada para hacer parte del
grupo de héroes. Al final, es una sacerdotisa talentosa que se toma su trabajo
en serio.
Lo
único que debo criticarle a esta serie en definitiva es su animación. Hay
capítulos en los que me resultaba casi imposible de ver. La calidad es tan mala
que siento como si hubiera sido hecha por aficionados, quiero decir la
animación 2D ha llegado a niveles tan impecables, que pasar de ver series como
Frieren a Yuusha Party se siente como un baldado de agua fría.
Pero
vale la pena verla solo por la historia. Este es el anime que me recuerda que
los romances bonitos también pueden tener cabida dentro de esta industria, que
no todo debe tratarse de peleas increíbles o dramas sin fin. También puede
haber lugar para las comedias románticas y fantasiosas como esta.
Siendo
sincera, me gustó ver algo distinto. Si me decidí a hablar de Yuusha Party fue
justamente porque sé que nadie más hablará de ella y culpa en gran parte a su
animación. Esto sin contar que se estrenó a la par con otras joyas como
Frieren, pues la verdad es normal que haya pasado desapercibida por completo.
Pero
lo que más amé fue el hecho de ver una historia bien construida que no tuvo que
hacer mano de los típicos clichés, el fan service, los triángulos amorosos, el
viaje del héroe y muchos más. De hecho, me atrevo a decir que tiene un
argumento mejor formado que animes que directamente se dedican al romance o a
la fantasía.
Y
aunque insisto en que la animación no le hace justifica, aun así, no impidió
que la disfrutara; sobre todo su final.
Ya
hice un poco de spoiler, así que un poco más no hará daño.
Como
lo mencioné, Cecilia no es un personaje perfecto y justo uno de los errores más
grandes que comete es no decirle a Yoki que el rey le había hecho una oferta de
matrimonio difícil de ignorar y que provenía de un reino cercano.
Sí,
esta suena a la excusa perfecta para impulsar el romance de los protagonistas,
pero lo cierto es que se desarrolla en los dos últimos capítulos y se resuelve
de forma sencilla y sin la intervención de los “clásico celos”.
Por
más que Cecilia le insista a los demás que piensa rechazar esa oferta, se ve
algo injusto que no se lo mencione a Yoki, ya que este termina enterándose de
la peor manera. Si Cecilia le oculta esta situación es porque todavía es
inmadura y no tiene experiencia en relaciones amorosas. No obstante, cuando se
da cuenta del mal que ha hecho, trata de compensarlo.
Me
gusta mucho como se resuelve este mal entendido, porque al tiempo que Cecilia
conoce a su pretendiente, llega al pueblo un misterioso enmascarado con poderes
similares a los de Yoki. Dicho enmascarado pretende ayudar a los demás, pero al
final solo termina ocasionando estragos.
Yoki
debe disfrazarse para desenmascararlo, pero al final él y Cecilia lo convencen
de no seguir con sus actos, pero antes de todo eso, se nota que Yoki intenta
distraerse para no pensar en Cecilia, pues está convencido de que si ella no le
contó lo de su propuesta de matrimonio es porque no siente nada por él.
Y
pienso que fue bastante maduro de su parte, porque en lugar de ponerse celoso o
caótico por lo ocurrido, trata de apartarse y darle su espacio.
Así,
cuando ya todo se ha aclarado, Yoki vuelve a confesarle sus sentimientos a
Cecilia, a lo que esta responde confesándole los suyos.
Aquí
lo normal sería esperar un beso, pero lo que ocurre me pareció todavía mejor.
Yoki le da un abrazo y le pregunta si así está actuando bien, lo que demuestra
que él no quiere forzar a Cecilia de ninguna manera, lo cual se me hace muy
tierno. Se nota que Yoki en verdad le preocupan los sentimientos de Cecilia y
que lo último que quiere es incomodarla.
Pero
bueno, déjame saber qué opinas, ¿conocías esta serie? ¿Piensas darle una
oportunidad?